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Qué se puede hacer
Al tiempo que los Estados y los organismos internacionales determinan y toman conciencia de la inmediata necesidad de legislar y tomar medidas para hacer frente al efecto invernadero, las organizaciones ecologistas proponen que se incentive y premie el uso de fuentes de energía renovables: biogás, gasificación de biomasa procedente de productos forestales y residuos agrícolas, cocinas y estufas eficientes, energía geotérmica para calor y electricidad, sistemas fotovoltaicos, pilas de combustible renovable, micro y mini-hidráulica de menos de 10 MW, calor por energía solar térmica, electricidad solar térmica, cocinas solares, energía de las olas, turbinas eólicas, bombeo eólico...
También impulsan la concienciación del consumidor en la necesidad de optar por tecnologías ambientales: electrodomésticos y equipos industriales eficientes y más respetuosos con el medio ambiente.
Las energías renovables se alzan como la gran alternativa para evitar el calentamiento de la Tierra ya que son menos contaminantes que las que provienen de los derivados del petróleo. Las energías renovables son aquellas que se producen o llegan en forma continua a la Tierra y que a escalas de tiempo real parecen ser inagotables. Con la excepción de la geotermia, la totalidad de las energías renovables derivan directa o indirectamente de la energía solar.
Directamente en el caso de la luz y el calor producidos por la radiación solar, e indirectamente en el caso de las energías eólica, hidráulica y las procedentes del aprovechamiento de las mareas, olas y biomasa, entre otras. Por tanto, cuando se habla de energías renovables se refiere a las energías solar, eólica, hidráulica, biomasa, geotermal y mareomotriz.
Otra alternativa consiste en disminuir los desplazamientos masivos en vehículos particulares, ocupados en ocasiones por una sola persona. Para disminuir y prevenir los efectos agudos y crónicos de la contaminación atmosférica se debe generar una política que desaliente el uso del automóvil particular y que fomente la utilización de los medios de transporte colectivo. Como el transporte y la calidad del aire tienen una relación muy estrecha, la mejora en la circulación vial repercutirá positivamente sobre la contaminación.
Si no colaboran todos los ciudadanos, ahorrando energías y frenando la contaminación, puede ser demasiado tarde para tomar medidas encaminadas a desacelerar el calentamiento global, porque éste va a llegar a tal grado que ya no va a haber punto de retorno. Ésto debe suceder en las próximas décadas, después ya será demasiado tarde. Es imprescindible aprovechar la fuerza de todos los consumidores para cambiar el mundo.
FACUA Andalucía
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